lunes, 24 de enero de 2011

Si busco paz, se hace paloma

En la vid de tu vientre, jirpeada,
se detiene tu agua en dulce brega
y hasta mis labios lentamente llega,
de los hilos del tiempo desatada.

Tú sembraste en mi alma despoblada
la vida con tus manos de labriega,
desnudo ya, mi corazón se entrega
al espléndido sol de tu mirada.

Si alguna vez de mí tú te despides
y abandonas el hueco que en la roca
de mi pecho la razón te cediera,

solo te pido, amor, que nunca olvides
que habitaste mis ojos y mi boca,
que moriré dos veces cuando muera.

5 comentarios:

avillarin7 dijo...

Cuando al alma despoblada llegan unas manos que la dan vida, nos convertimos en seres increiblemente agradecidos.
El final del poema es precioso,
mira, los pelos de punta me has puesto...

Aurora dijo...

Es un soneto precioso de amor. Feliz martes. Un abrazo.

Micaela dijo...

Magistral soneto Ismael. Cuídate mucho y feliz semana.

Associació Cultural Anceo dijo...

desde luego eres el rey de los sonetos
nadie los escribe como tú

Aurora dijo...

Se te echa de menos Ismael, espero q todo te vaya estupendamente.
Un abrazo desde Asturias.