viernes, 23 de septiembre de 2011

Blanco fácil


No fue mi culpa,
soy inocente.

Estas fueron las últimas palabras de Troy Davis, ejecutado ayer en Estados Unidos, a pesar de que hace veinte años, cuando fue juzgado por el asesinato de un policía blanco, no hubiera pruebas concretas, ni se encontrara el arma del crimen, y de que siete de los nueve testigos que declararon en su contra se hayan retractado de sus declaraciones.
1269 ejecutados desde que en el año 1976 este país restableciera la pena de muerte. ¿ Cúantos de ellos negros?. Hagan sus apuestas

7 comentarios:

Gladys dijo...

Que triste llegar a esto los seres humanos, una entrada muy conmovedora.
Muchas gracias amigo por tu lindo comentario.
Un gran abrazo que estés muy bien, feliz fin de semana.

Chiquilla dijo...

1268? Resto uno por conceder el beneficio de la duda. Que mal planteamiento, condenar de esta forma y sin pruebas. Esto ¿como se llama? ¿Asesinato?

Un saludo y buen finde.

Paloma Hidalgo dijo...

Hola Ismael, Te devuelvo la visita agradeciéndola y por lo que acabo de leer en tu blog, volverás a verme con frecuencia por aquí.
Bochornoso hacer cuentas sobre ese tema, una auténtica vergüenza para la raza humana.

Saludos

Mery Larrinua dijo...

Estuve pendiente...uff...que dificil...
un abrazo

Simplemente Mirella dijo...

Por solo una de estas sentencias mas aplicadas debería ser erradicada esta condena....el ser humano es el único ser sobre la tierra que no tiene juicio para realizar alguno..es demasiado interesado, manipulable, sobornable, sin objetividad y para rematar, se apoya en una justicia de ojos vendados...
Mira que tienes tú unas entradas que hacen pensar mucho...
Bss y feliz domingo, Ismael

Garcibáñez dijo...

Apuesto a que era inocente. Alguien a punto de morir ya no tiene nada que perder, solo su conciencia. No creo que alguien mienta en un momento así. Muchas veces buscan un chivo expiatorio en los bajos fondos -si es negro mejor- para calmar a la opinión pública y que digan -algo muy americano-: la justicia existe, los buenos al final triunfan, el sistema funciona, etc.

Aurora dijo...

Estoy completamente en contra de la pena de muerte. Cuántos justos habrán pagado por pecadores.
No debiera de existir en ningún país ni bajo ningún concepto. Trabajos forzados, cadena perpétua, pero pena de muerte no.
Un fuerte abrazo amigo, pasa feliz día.