jueves, 21 de agosto de 2014

Sever la ( fragmento de "El síndrome de Capgras")

Me gustaría, por ejemplo,
que apartaras tu beso de mi boca,
que el dolor encontrara mis llaves
y desahuciara mi fe.
 Que se tiñeran,
me gustaría,
 mis espejos
del síndrome de Capgras,
que me separases de tu mano
y respirar hasta ahogarme,
pero, sobre todo quiero
que me odies toda la tarde
mientras siguen cayendo
despacio
los tejados sobre la lluvia.

9 comentarios:

De barro y luz dijo...

Buenooo... es un placer descubrir buena poesía en este mundo bloguero donde predomina la mediocridad(por ser generoso) :)
Gracias por dejarte descubrir.

Abzo

Leticia dijo...

Una cadencia en tu escritura que lleva al lector al disfrute y placer, de encontrar en tu estilo la originalidad.
Un abrazo y felicidades por ese premio tan merecido, estoy segura.

Coeli dijo...

La lluvia nos envuelve en cada gota, llena de nostalgias y deseos todo lo que toca el pensamiento.

Me gustan tus letras llenas de rocio... un gusto leerte Ismael.

Gracias por pasar.

Un abrazo desde otra luna

Marisa dijo...

Qué fácil sería que pudiésemos reemplazar esos espejos.

Un placer conocerte.

Un abrazo

BEATRIZ dijo...

Sugestivo estilo que invierte los papeles, los techos llueven sobre la lluvia ¿porqué no?

Gracias por dejar tu enlace.

Espero sigamos leyendonos.

:)

Fina Tizón dijo...

Araña, araña mucho este poema, Ismael.
Tengo que decirte que gracias a tu poema he navegado por internet buscando información sobre esa enfermedad ( sindrome de Capgras) de la que desconocía su existencia.

Un abrazo y gracias por acercarte a mi blog para desearme feliz verano

Fina

Ginebra Peñalver dijo...

Regreso de mis días vacacionales, y me adentro en éste tu maravilloso lugar que transmite y late, despertando sentires…letras que llegan, letras con alma…dura realidad bajo el manto de la belleza que siente y escribe…

Un placer amigo ;-)

Bsos y cariños!!

Mª Carmen dijo...

A mi me ha pasado igual desconocía esa enfermedad. Un poema reflexivo y profundo. Me encantó. Abrazosss.

Micaela dijo...

Sigues deleitándonos como siempre, Ismael, con tu buen trabajo. Un fuerte abrazo.