viernes, 31 de diciembre de 2010

Ñoñerías de año nuevo

En Barcelona,
con sueño y lluvia detrás
de la ventana,
a principios del día
que pone fin
a otro año sin puntos cardinales,
aprovecho la humedad
para escribir
sobre el vaho de los cristales
lo que espero de mañana
en adelante.

Estaría bien
no beber agua pasada,
que el viento que mueva los molinos
nos libre del azote de gigantes
que usen nuestras trenzas de escalera,

que las olas que borren
las pisadas
no dejen cicatrices
en la arena,

que quede siempre sitio
en nuestras bocas
para otro sorbo,
otro beso, otro bocado,

que intentemos
cambiar lo que no sirve
y conservar
lo conseguido,

que elijamos
no mirar para otro lado
si a los ojos les escuece
lo que han visto.

Y que siga la única diosa en que creo
(estos son deseos personales)
derrochando su arte
cosiendo mi costado
con su ombligo,
ella
que
(pudiendo estar
en todas partes)
prefiere siempre
estar
conmigo.



FELIZ AÑO A TODOS

3 comentarios:

Mery Larrinua dijo...

Feliz 2011!!!!!
un abrazo

Martha Cecilia Cedeño Pérez dijo...

Un año pleno de lo mejor también para ti, Ismael. Tus "ñoñerías" me gustaron. Un abrazo

Associació Cultural Anceo dijo...

Me ha gustado eso de " que quede siempre sitio en nuestras bocas para otro beso y otro bocado"
Muy bonito